Siembra por tandas semanales para cosechar estable y evitar sobras. Alterna familias botánicas incluso en macetas pequeñas y aprovecha ciclos rápidos de hojas. Cuando una raíz ocupe demasiado, reubícala o compártela. Ese ritmo flexible acompaña alquileres variables y mantiene el entusiasmo alto todo el año.
Prioriza extractos líquidos orgánicos, tés de compost aireado y liberación lenta mineral en microdosis. Observa hojas, registra respuestas y ajusta. Así evitas picos de sales y cargas innecesarias. El sustrato se mantiene ligero, la vida microbiana florece y tus macetas agradecen con vigor parejo.
Antes de entregar llaves, cosecha, comparte excedentes y seca herramientas. Vacía contenedores en sacos reutilizables, tamiza sustrato y dóna lo que no lleves. Lava con vinagre diluido, pliega bolsas y guarda ruedas. Deja fotos del antes y después para documentar tu cuidado responsable.